divendres, 26 d’agost de 2016

ORIGEN I PRINCIPI. DEL MITE AL LOGOS

ORIGEN I PRINCIPI
¿Cómo ha advenido la razón sobre la tierra? Por supuesto que de una manera irracional, obra de un azar. Habrá que descifrarlo como se descifra un enigma.
F. NIETZSCHE, Aurora: II, 123,       citat: M. MOREY, Los Presocráticos. Del mito al logos, Montesinos, Barcelona 1987.


En un llibret de butxaca molt petitó que llegia quan feia cou a Tarragona, de RODOLOFO MONDOLFO, Breve historia del pensamiento antiguo, Losada, Buenos Aires, 1953, (pp. 8-10) es llegeix sota aquests epígrafs:
LOS ORÍGENES DE LA FILOSOFÍA
La filosofía, entendida como reflexión del hombre sobre la vida y el mundo, es tan antigua como la humanidad pensante; pero en la forma de reflexión sistemática y racional ha tenido su iniciación en Grecia, entre el siglo VII y el VI a. C.
(...)
DEL MITO A LA FILOSOFÍA
Esto se verifica tanto en la reflexión mítica sobre los orígenes del mundo (teogonías), como en la reflexión filosófica sucesiva. HOMERO, siglo X a.C., que personaliza el principio de todas las cosas en Océano, progenitor de los Dioses; HESÍODO, siglo VIII, que lo pone en el Caos tempestuoso; los ÓRFICOS, siglo VII, que lo buscan en la Noche, o en Cronos, etc., toman de la humanidad las ideas de la generación y de la lucha, del amor que une y del odio, que separa, de las jerarquías y de los reinos, de la justicia y de la ley, y otro tanto hacen después los primeros filósofos naturalistas. Y el concepto mismo de cosmos (es decir, del orden del mundo) que ellos afirman, no es sino una proyección de la polis (el Estado griego) en el universo. También la ley de necesidad natural es presentada, tanto por los mitólogos como por los primeros filósofos, como ley de justicia.
EL PRINCIPIO UNIVERSAL DE LAS COSAS (NATURALEZA)
Ciertamente que el principio universal de las cosas es buscado por los naturalistas en una realidad natural, que, por otra parte, no es solamente sustancia o materia, como quiere hacer aparecer Aristóteles para los primeros cosmólogos, sino que es sustancia y fuerza conjuntamente: es la naturaleza (phisis) originaria, que es también lo divino (theion), como ya en las teogonías. Es el principio universal del cual derivan todas las cosas, del cual constan, al cual retornan, permaneciendo siempre ese principio permanente e inmutable a través del aparecer, cambiar y desaparecer de todas las cosas singulares. Esta concepción representa la tentativa racional de unificar y explicar la infinita multiplicidad y variabilidad de las cosas testimoniada por la experiencia, por medio de la unidad y permanencia de un ser que las reúna a todas en él, como fuente y causa de su devenir, y que justamente es buscado entre los seres de la naturaleza fluyente y dinámica, pues debe explicar el flujo universal.
ORIGEN I PRINCIPI és el títol d’aquesta entrada, creant dels aparents sinònims una paradoxal antítesi. Origen, perquè des de sempre hi ha les històries de la tribu, el llenguatge, allò que parla per parlar, i també és memorable –potser per això encara ens sedueixen aquells mites. A Grècia els poetes celebren els mites a la plaça pública, ja En l’època postmicènica, els llinatges tenien interès en enaltir i preservar la fama dels avantpassats, que s’identifiquen amb els herois. A mesura que es consolida la polis, els herois del clan prevalent reben reconeixement i culte per part de tota la comunitat: un procés on la tasca dels aedes és fonamental.  http://momentulum.blogspot.com.es/search/label/Aede
El mite relata una història sagrada, un esdeveniment primordial que va tenir lloc en el començament del tempsab initio i que, en tant que sagrada, constitueix la realitat per excel·lència. És a dir, el mite és el relat de l’aparició d’una nova situació còsmica ocorreguda ab origine, representa la “història” d’allò esdevingut in illo tempore, la revelació d’un misteri que es converteix així en una veritat apodíctica a través de la qual es fixen tots els rites, totes aquelles activitats humanes significatives. Donat que el mite representa la irrupció d’allò sagrat en el món, tot allò que no participa de la realitat del mite pertany a l’àmbit profà i manca d’autèntica realitat, roman en l’esfera de la il·lusió, de la irrealitat. Assenyala Eliade que allò sagrat i allò profà constitueixen dues modalitats de ser en el món que depenen de les diferents posicions que l’ésser humà ha conquerit en el cosmos i, podem afegir nosaltres, de les diverses percepcions que de l’espai i del temps té l’ésser humà... http://www.filosofar.cat/index.php/historia-de-la-filosofia/pensament-antic/54-presocratics/214-del-mite-al-logos
Principi, en canvi, (diu el Pompeu i també el DCVB, entre altres accepcions): “Veritat fonamental; axioma; postulat. «El principi d'Arquímedes». «Principi de contradicció», «—de causalitat», etc.”,  “Los primers principis de una art o ciència”. La narració i la veritat, el que és. La raó com un nou tipus de coneixement.
Així, es va començar a utilitzar el terme logos, paraula amb la que es designaven moltes coses, per indicar bàsicament dues accepcions:
1. La primera té a veure amb el discurs racional, el dir de forma intel•ligible i per tant, el coneixement que ens dóna el pensament racional, la raó humana; així, "logos" podria traduir-se per paraulaconcepte raó.
2. La segona té més a veure amb el que seria per a nosaltres la noció de llei com a forma ordenada de funcionament de la realitat, entesa com a raó universal que dirigeix i ordena el cosmos; i d'aquesta forma "logos" significa lleimesura, o principi. La realitat funciona segons lleis immutables (Logos universal) i el pensament racional (logos particular) és capaç de desvelar el seu misteri.           http://www.filosofar.cat/index.php/historia-de-la-filosofia/pensament-antic/54-presocratics/214-del-mite-al-logos
Ara potser convé llegir el testimoni d’Aristòtil, Met. 983b6 (ed. V. García Yebra, Gredos 1970): Pues bien, la mayoría de los filósofos primitivos creyeron que los únicos principios de todas las cosas eran los de índole material; pues aquello de lo que constan todos los entes y es el primer origen de su generación y el término de su corrupción, permaneciendo la substancia pero cambiando en las afecciones, es, según ellos, el elemento y principio de los entes. Y por eso creen que ni se genera ni se destruye nada, pensando que tal naturaleza se conserva siempre, del mismo modo que no decimos que Sócrates llegue a ser en sentido absoluto cuando llega a ser hermoso o músico. Ni que perezca si pierde estas maneras de ser, puesto que permanece el sujeto, es decir, Sócrates mismo. Así tampoco se genera ni se corrompe, según estos filósofos, ningua de las demás cosas; pues dicen que siempre hay alguna naturaleza, ya sea una o más de una, de la cual se generan las demás cosas, conservándose ella.
Pero, en cuanto al número y a la especie de tal principio, no todos dicen lo mismo, sino que Tales, iniciador de tal filosofía, afirma que es el Agua (por eso también manifestó que la Tierra estaba sobre el Agua); y sin duda concibió esta opinión al ver que el alimento es siempre húmedo y que hasta el calor nace de la humedad y de ella vive (y aquello de donde las cosas nacen es el principio de todas ellas). Por esto, sin duda, concibió esta opinión, y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda, y por ser el Agua, para las cosas húmedas, principio de su naturaleza.
De manera que origen i principi, mite o poesia i raó o llei “són aquest moment vertiginós en què la veritat del nostre origen és, alhora, l'origen de la nostra veritat”, com diu Morey. I acabarem amb una cita de Nietzsche, tal com hem començat:

La filosofía griega parece arrancar de un dislate, de la proposición de que el agua es origen y matriz de todas las cosas. ¿De veras es necesario detenerse en ella y tomarla en serio? Ciertamente; por tres razones: primera, porque esta tesis enuncia algo acerca del origen de las cosas; segunda, porque lo hace sin valerse ni de la alegoría ni de la fábula; y tercera, porque comporta, aunque tan sólo en forma embrionaria, el concepto de que “todo es una y la misma cosa. F. NIETZSCHE, 1873,                 citat: M. MOREY, Los Presocráticos. Del mito al logos, Montesinos, Barcelona 1987.